46.ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

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Tres jornadas para que los bibliotecarios se llenen de libros

Es un desfile de changuitos, pero no es la fila de un supermercado. Es la que hacen los bibliotecarios y bibliotecarias en los stands de las editoriales en la nueva edición del Programa Libro% de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), a través del cual 1.008 bibliotecas populares adquieren durante tres días material bibliográfico al 50% de su precio, en los stands adheridos, en el marco de 44.° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

En una combi Analía Roldán salió a las 04:30 desde San Pedro, a 170 kilómetros de capital, llegó a las 07:00, se registró en el hotel y vino a la Feria. Analía es una de las dos bibliotecarias de la Biblioteca Popular Rafael Obligado, que este año incluirá unos 100 títulos a sus estanterías, la mitad en comparación al 2017.

“El año pasado nos llevamos 200 libros aproximadamente… Este año vamos a comprar menos por la falta de dinero. No tenemos el subsidio de la Conabip porque no llegaron los papeles, bueno, un problema de papeles, pero desde la biblioteca nos dieron 30.000 pesos para todo, viaje, compra”, detalla. Analía y su compañera se quedan esta noche en la capital y mañana harán las últimas compras antes de volver a su ciudad.

En ese retorno llevarán las peticiones de sus 1.200 socios: novelas históricas románticas y literatura infanto-juvenil, sobre todo, pero también algo de policial y ensayo. “Tratamos de llevar variado porque es la única biblioteca que hay en la ciudad y es antigua, además, cumple 146 años. Tratamos de modernizarnos todo el tiempo porque ya de por sí el edificio es antiguo y la gente se piensa que hay solo libros antiguos”, comenta.

Analía, quien lleva cinco años siendo bibliotecaria en la Rafael Obligado, resalta que el Programa Libro% “es el mayor aporte” que tiene la biblioteca. “Esta oportunidad de tener los libros al 50% es donde más ingreso de libros tenemos”.

Algunos de esos libros los adquirieron previamente contactando a algunas editoriales, entonces hay títulos que solo deben recoger en los stands.

Lo mismo hizo Walter Bini antes de recorrer en bus -durante catorce horas-1.000 kilómetros desde General Conesa, en la provincia de Río Negro. “Hicimos ya compras previas, algunas ya las pagamos por anticipado, tenemos solamente que retirarlas. Deben ser unos 100 libros más o menos, pero ahora obviamente queremos recorrer y ver”, indica Bini, presidente de la Comisión Directiva de la Biblioteca Popular General Conesa, que abrió sus puertas hace 110 años y es la única para los 8.000 habitantes del pueblo.

Desde el 2005 la Conabip hace posible la participación anual de dirigentes y bibliotecarios de todo el país en la Feria. El subsidio que se les otorga a través de Libro% cubre, además del material bibliográfico a precios especiales que se gestionan con las principales editoriales nacionales presentes en la Feria, un rubro para que puedan viajar, enviar de vuelta a sus localidades los libros en fletes o por medio del Correo Argentino.

Bini detalla que este año el presupuesto que les llegó fue de $ 23.600 pesos, pero de la biblioteca pusieron $ 20.000 adicionales. “Vamos a comprar aproximadamente con el fondo de Conabip unos quince mil pesos en libros, más veinte mil de la biblioteca”, precisa.

Serán novelas, ensayos, literatura infantil, juvenil, libros de alimentación saludable, sobre celiaquía… Estas, dice, son algunas de las temáticas de interés que sus 350 socios han depositado en el buzón de sugerencias. Lo abren unas dos semanas antes de que empiece la Feria del Libro, durante la cual realizan su principal reposición de obras. “Con lo que normalmente compraríamos en cualquier librería, acá compramos el doble de libros”, apunta Bini.

María Inés Lleo y Lucía Seade agitan el paso para cubrir la lista que llevan entre las manos porque quieren poder hacer sus envíos por el Correo y esa opción la tienen hasta las 15:00. Llegaron para participar de las jornadas de la Conabip desde Argüello, al norte de la ciudad de Córdoba en la provincia homónima, donde ambas trabajan en la Biblioteca Popular Luis José de Tejeda.

Pese a una edad avanzada que se nota pero que prefieren no revelar, emprendieron un viaje de doce horas en ómnibus que se inició la noche del jueves 3 de mayo y llegaron a las 07:30 a La Rural. Con los $ 26 mil pesos que recibieron van a invertir en unos 100 libros pedidos por los casi 200 socios de la biblioteca de la que María Inés es vicepresidenta y Lucía, secretaría.

La Biblioteca Popular Luis José de Tejeda tiene 70 años funcionando y ellas casi tres décadas ahí trabajando. Desde el 2005 vienen todos los años. Aprovechan porque esta es la única vez en el año que adquieren material. “En este momento los que más nos piden son libros para niños y novelas bestsellers, también novelas históricas”, precisa María Inés que junto con Lucía recorrerán las doce horas de vuelta a Córdoba el domingo.

Del interior de la provincia de Córdoba también vienen Leonel y Florencia pero el viaje de 900 kilómetros para ellos fue más ligero porque lo hicieron en avión. La primera Biblioteca Popular de la localidad de La Francia, ocupada por unos 4.000 habitantes, se creó en 1946, se llama Marcela Rodríguez y a ella pertenecen estos jóvenes bibliotecarios. “Nos vamos el domingo porque son muchos los libros que hay que llevar. Tratamos de buscar distintos apoyos para que el subsidio de Conabip rinda lo más que se pueda para alimentar y renovar más la biblioteca que siempre tiene peticiones de los lectores”, afirma Leonel.

La lista, como en casi todos los casos, asciende o supera los 100 títulos e incluye novelas y literatura infantil y juvenil. “A los socios se les va preguntando durante todo el año y cuando se enteran de que ya está por llegar la Feria empiezan a hacer llegar las sugerencias a la biblioteca”. Estas, las cubrirán con los $ 26.500 pesos que les dio la Conabip. “Es la compra más grande que se hace porque es el subsidio más grande que llega destinado a eso, así que es como el motor de cada año, cuando tenemos la oportunidad de actualizarnos de la forma más grande”, manifiesta Leonel, voluntario de esta biblioteca popular desde hace dos años.